Mucho antes de ser ciudad de la música, Llíria fue Edeta, la capital del pueblo íbero de los edetanos. Su patrimonio arqueológico es uno de los más ricos de la Comunidad Valenciana.
El Tossal de Sant Miquel
Sobre el cerro que domina la ciudad, junto al santuario de Sant Miquel, se encuentra el yacimiento de la ciudad íbera de Edeta. Las excavaciones sacaron a la luz casas, calles y una colección de cerámica pintada excepcional, con escenas de guerreros, cacerías y danzas que se consideran algunas de las mejores representaciones figurativas del mundo íbero. Buena parte de esas piezas se conservan en el Museu de Prehistòria de València.
El santuario de Mura
Ya en época romana, la ciudad trasladó su centro al llano. Allí se construyó un gran conjunto termal y religioso conocido como el santuario de Mura, uno de los complejos de este tipo mejor conservados de Hispania. Hoy se puede visitar y ayuda a entender la importancia que tuvo Edeta en el mundo romano.
Los mausoleos romanos
A las afueras se conservan restos de mausoleos funerarios romanos, otra muestra del peso social de las élites de la ciudad.
Consejos para la visita
- Consulta los horarios y las visitas guiadas en la oficina de turismo de Llíria: algunos espacios solo abren con cita.
- Combina el patrimonio arqueológico con el casco histórico y la iglesia de la Asunción.
- El Museu Arqueològic de Llíria (MALL) ayuda a contextualizar lo que verás en los yacimientos.